viernes, 19 de abril de 2013

LA CONTAMINACIÓN SILENCIOSA



Puede ser una paradoja titular  una actividad que va a versar sobre la contaminación acústica con el nombre de la “contaminación silenciosa”, pero es cierto que está ahí, que somos el segundo país más ruidoso tras Japón y que apenas despierta el interés en los medios de comunicación, o sin ir más lejos en los propios colegios. Y es que no somos conscientes de las consecuencias que trae la contaminación acústica para el medio ambiente. Desde la alteración de hábitats donde viven ciertos animales que requieren de unas condiciones específicas para poder proliferar hasta los cambios en el carácter que pueden afectar al propio género humano. Por ello hemos realizado un trabajo con el fin de concienciar al alumnado de la importancia de entornos en los que predomine un adecuado nivel de sonido.
Vamos a diseñar un juego a modo de loto sonora donde pretendemos que los niños y niñas discriminen el silencio, los sonidos agradables al oído humano y los ruidos o sonidos que pueden alterar el sentido antes mencionado.
Comenzamos trabajando con ellos la técnica del torbellino de ideas para que vayan haciendo una primera discriminación entre las tres categorías y sean ellos mismos los que pongan los ejemplos.

Una vez elaborados dos listados, el correspondiente a ruidos y el correspondiente a sonidos agradables comenzamos a repartir los distintos ejemplos para que sea el alumnado el que los dibuje para posteriormente diseñar nuestra loto sonora.



Ahora, ayudándonos del pegamento en barra, vamos colocando los distintos dibujos de manera aleatoria sobre un trozo de papel continuo.


Una vez pegados los dibujos, debemos elaborar círculos de tres colores  diferentes. Asociaremos los colores de la siguiente manera: el negro lo utilizaremos para los ruidos, el celeste para los sonidos agradables y el blanco cuando se produzca el silencio absoluto.


El siguiente paso consiste en grabar los sonidos con los que estamos trabajando en un CD para de esta manera poder dar paso al juego.
Ha llegado el momento de jugar, los alumnos y alumnas saldrán, darán al play del reproductor y escucharán lo reproducido. A continuación debe buscar el dibujo que representa al sonido en el mural y decidir qué tipo de círculo le corresponde, recordamos que el negro es para los ruidos , el celeste para los sonidos agradables y el blanco para el silencio. Toman un poco de masilla adhesiva y colocan cada círculo en el lugar correspondiente.
 



A veces  existían sus dudas, y había que pararse a pensar un poquito.




Esperemos que además de pasar un rato divertido les sirva para tomar conciencia de la contaminación acústica y de la importancia de un medio ambiente saludable.